jueves, 23 de junio de 2016


Estas últimas semanas han sido un tanto caóticas, de ahí que no haya aparecido por las redes ni haya actualizado el blog en una buena temporada. De hecho, me da bastante pena haberme perdido varios de los Temas de la Semana, porque algunos de los temas han sido muy interesantes. Pero bueno, hoy he venido a hablar de algo distinto.

Cuando vivía en España recuerdo ver anuncios de predictores de embarazo de todo tipo y condición. Desde palitos sencillos que simplemente te indican si "hay bicho" o no hasta aparatos súper refinados que te dicen, desde cinco minutos después de que hayáis tenido sexo, hasta los gustos musicales que tendrá vuestro hijo cuando llegue a la adolescencia. Y sin embargo son estos últimos, los más complejos y refinados, de los que más veces he leído historias en las que la predicción de embarazo ha fallado. En concreto, conozco el caso de una chica cuyos negativos (reiterados) en predictores "de gama alta" se llaman Paula y Enrique. Casi nada.

Nosotros, sin embargo, aquí en Inglaterra recurrimos a la opción más barata de todas. En el PoundLand [1] venden la mínima expresión de predictor de embarazo: La fina tira que podéis ver en la foto que encabeza este post, hecha de entre papel y plástico (o algo así). Una libra (poco más de un euro) por tres tests de embarazo. Y he de decir que son totalmente fiables, y que aciertan: Una raya, no hay embarazo. Dos rayas, bebé en el horizonte. Nuestra peque, que mientras escribo este post está sentada en el suelo viendo Pocoyó, fue un positivo total.

¿A qué viene esta perorata sobre tests de embarazo baratos pero fiables?, os estaréis preguntando. Bueno, pues viene a cuenta de que la foto de la cabecera de este post es de ayer. Y como podéis ver, las dos rayas están ahí, con toda nitidez. Resulta que voy a ser papá de nuevo :)

[1] Una tienda donde te venden de todo, desde chocolatinas a ketchup, galletas, fregonas, libros o macetas por una libra la unidad.

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